• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal

Palabras a la Vida

Regala palabras a tus seres queridos

  • Inicio
  • Blog
  • ¿Hablamos?
  • Un regalo para ti

mágico

LA NIEBLA DESAPARECE CUANDO CREES QUE LA ISLA ESTÁ AHÍ

Lo mejor del verano para ella era salir al mar en el bote del abuelo. No era marinero pero….

– «Soy el dueño de mi alma -le gustaba gritar al abuelo mientras remaba- Soy el capitán de mi destino».

Y los ojos verdes se le ponían chispeantes y la sonrisa de oreja a oreja. Los días resplandecientes el abuelo respiraba profundamente, muchas veces. Como si en cada bocanada quisiese beberse el mar, las olas, la luz, la brisa y hasta las sirenas del fondo del mar. Era su manera de celebrar aquella maravillosa belleza.

Pero ella prefería las mañanas  brumosas. Cuando parecía que hubieran sujetado la niebla al horizonte con alfileres. Hasta que llegaba el sol y las despinchaba.

Y es que aquellas mañanas nebulosas el abuelo siempre contaba la misma historia. Para ella era su historia; bueno, SU HISTORIA -porque la sentía con mayúsculas-

– Detrás de la espesa niebla -le explicaba el abuelo- hay una isla. A menos que se desvanezca no hay manera de que un barco se abra paso hasta la isla. ¿Sabes cómo se difumina?

Ella sí lo sabía, de habérselo oído otras muchas mañanas de niebla, pero le gustaba que lo dijera él. Resultaba mucho más mágico.

– Las nieblas sólo se difuminan cuando uno cree profundamente que la isla está allí.

¡Uuufff¡ aquella frase seguía desnudándole el alma cada vez que la recordaba en la voz del abuelo. Entonces él seguía con sus explicaciones:

-Las cosas importantes existen aunque no se vean ni se escuchen. Se sienten en el corazón. Piensa en el amor. ¿Lo ves, lo escuchas, lo hueles?

– ¡No¡ ¿verdad? – entonces hacía un rato ya que el abuelo había dejado de remar para gesticular intensamente- ¡ Pero existe¡ ¡ Es lo más fabuloso de esta vida¡

Y después es cuando el abuelo gritaba una frase que ella entonces no entendía:

– ¡El amor es nuestra razón de ser existencial¡

En la bruma del verano el abuelo le mostró el sentimiento milagroso de las cosas y el amor por uno mismo, por los demás y por la vida. A veces lo ocultan las nieblas, ¡pero sigue estando ahí¡ Sólo hay que entregarse a él y las nubes desaperecen.

Palabras a la vidaDeja un comentario

sidebar

sidebar-alt

© 2026 Palabras a la vida Regala palabras a tus seres queridos

  • Política de privacidad

Utilizamos cookies propias y de terceros para garantizar el funcionamiento de la web, medir su uso y mejorar nuestros servicios. Puede aceptar todas las cookies, rechazar las no necesarias o configurar sus preferencias. Política de cookies

Configurar cookies

Necesarias para que la web funcione correctamente. No se pueden desactivar desde este panel.

Ayudan a medir el uso del sitio y mejorar sus contenidos.

Permiten publicidad, medición de campañas o personalización de anuncios.

Guardan preferencias o permiten contenido externo no necesario.